Porsche ha confirmado oficialmente el lanzamiento de la cuarta generación de su SUV insignia, el Cayenne, que será completamente eléctrico y llegará al mercado en 2025. Este movimiento forma parte de la estrategia de la marca alemana para electrificar su gama de vehículos y consolidarse en el segmento de los SUV eléctricos de lujo.
Diseño y Plataforma
El nuevo Cayenne eléctrico estará construido sobre la plataforma PPE (Premium Platform Electric), desarrollada en colaboración con Audi. Esta arquitectura también es utilizada en otros modelos eléctricos de la marca, como el próximo Macan EV. Se espera que el diseño del Cayenne EV mantenga la estética característica de Porsche, con líneas modernas y aerodinámicas que reflejen la evolución tecnológica de la marca.
Motorización y Rendimiento
Aunque Porsche no ha revelado detalles específicos sobre las motorizaciones, se anticipa que el Cayenne eléctrico ofrecerá versiones con uno o dos motores eléctricos, proporcionando tracción total en las variantes más potentes. Las versiones más radicales podrían alcanzar potencias de hasta 800 CV, asegurando un rendimiento excepcional que compita con otros SUV eléctricos de alta gama.
Autonomía y Carga
Equipado con una batería de más de 100 kWh, el Cayenne EV podría ofrecer una autonomía superior a los 600 kilómetros, dependiendo de las condiciones de conducción y la versión específica. Además, gracias a su sistema eléctrico de 800V, se espera que soporte carga ultrarrápida, permitiendo recuperar más de 300 kilómetros de autonomía en aproximadamente 10 a 15 minutos.
Producción y Lanzamiento
La producción del Cayenne eléctrico se llevará a cabo en la planta de Bratislava, Eslovaquia, una de las fábricas multimarca más importantes del Grupo Volkswagen. Esta planta ya produce modelos como el Audi Q7, Q8 y el Volkswagen Touareg. Se espera que el Cayenne EV sea presentado oficialmente en 2025, con su llegada al mercado prevista poco después.
Estrategia de Electrificación de Porsche
El lanzamiento del Cayenne eléctrico es un paso significativo en la estrategia de Porsche para electrificar su flota. La marca tiene como objetivo que más del 80% de sus ventas anuales sean de vehículos eléctricos para 2030. Además del Cayenne EV, Porsche planea introducir versiones eléctricas de otros modelos icónicos, como el Macan y los 718 Boxster y Cayman, consolidando su compromiso con la movilidad sostenible sin comprometer el rendimiento y la experiencia de conducción que caracterizan a la marca.
Con el Cayenne eléctrico, Porsche busca redefinir los estándares en el segmento de los SUV eléctricos de lujo, ofreciendo una combinación de diseño elegante, tecnología avanzada y el rendimiento excepcional que ha sido sinónimo de la marca durante décadas.